No existe un dolor comparable al de perder a un hijo.
Esa pérdida lo cambia todo. Cambia quién eres, cómo ves el mundo y cómo imaginas el futuro. Para quienes somos padres en duelo, existe un “antes” y un “después”, y pasamos el resto de nuestra vida aprendiendo a vivir en el espacio entre esos dos momentos.
Mi hijo, Alex, falleció inesperadamente el 5 de abril de 2025. Como muchos padres que atraviesan el duelo, logré sobrevivir ese primer año en gran parte porque mi mente estaba tratando de protegerme. El impacto inicial tiene una manera de amortiguar lo insoportable. Pero ahora me encuentro en mi segundo año de duelo y, en muchos sentidos, ha sido aún más difícil.
La niebla comenzó a disiparse.
La realidad terminó por instalarse.
Y con ella llegó un tipo de claridad profundamente dolorosa.
El segundo año es cuando muchas personas esperan que la vida vuelva a la “normalidad”. Dejan de llegar las tarjetas de apoyo. Los amigos asumen que ya estás mejor. El mundo sigue adelante. Sin embargo, para muchos padres en duelo, es precisamente en este momento cuando el dolor se vuelve más profundo, porque la permanencia de la pérdida se hace innegable. Empiezas a comprender que esto no es algo que simplemente se supera. Es algo que aprendes a llevar contigo.
Como terapeuta de salud mental con licencia y como madre en duelo, comprendí que hacía falta algo en la manera en que solemos hablar sobre el duelo. Con demasiada frecuencia, el objetivo parece ser “seguir adelante”, “cerrar el ciclo” o dejar atrás a la persona que amamos.
Pero eso no es lo que la mayoría de los padres en duelo desea.
No queremos olvidar.
No queremos dejar atrás a nuestros hijos.
Queremos encontrar una manera de llevarlos siempre con nosotros mientras seguimos viviendo.
Esa comprensión se convirtió en la base de Carry Them Forward (Llévalos Siempre Contigo) y del Método Grieving Forward (Avanzar con el Duelo).
En el corazón de este método existen tres principios sencillos, pero profundamente significativos:
Llevar (Carry) – Aprendemos que el amor no termina con la muerte. Descubrimos formas saludables de llevar la memoria, la influencia y la presencia de nuestro hijo en nuestra vida cotidiana.
Conectar (Connect) – Mantenemos un vínculo continuo e intencional mediante rituales, historias, valores, tradiciones, actos de servicio y recuerdos compartidos. La conexión se convierte en una fuente de consuelo, en lugar de algo que tememos perder.
Continuar (Continue) – Nos damos permiso para seguir viviendo, no porque nuestro hijo haya significado menos, sino precisamente porque significó tanto. Continuamos construyendo una vida que refleje el amor que nos dejó.
Grieving Forward no nos pide soltar.
Nos invita a aprender a sostener ese amor de una manera diferente.
La sanación no se mide por cuánto dejamos de llorar ni por la rapidez con la que retomamos nuestra rutina. La sanación se mide por nuestra capacidad de llevar el amor y el dolor al mismo tiempo. Es descubrir que la alegría y la tristeza pueden coexistir en un mismo corazón.
Durante el Mes de los Padres en Duelo, quiero que cada padre y cada madre que están viviendo esta experiencia sepan lo siguiente:
No existe un calendario para el duelo.
No existe una manera correcta o incorrecta de vivirlo.
Y no hay nada malo en ti si el segundo año duele más que el primero.
El amor por tu hijo no terminó cuando terminó su vida.
Tampoco terminó la relación que tienes con él.
Los llevamos siempre con nosotros: en nuestras historias, nuestras decisiones, nuestros valores, nuestras tradiciones, nuestro propósito y en la persona en la que nos convertimos gracias al amor que compartimos con ellos.
Eso no es “seguir adelante” dejando atrás a quien amamos.
Eso es avanzar… juntos.
No Tienes Que Vivir el Duelo en Soledad
Si estás buscando un apoyo compasivo para atravesar el duelo, Total Health Guidance está aquí para ayudarte.
Nuestro Intensivo Mensual Grieving Forward ofrece herramientas prácticas, conexiones significativas y un espacio seguro para honrar a tu ser querido mientras aprendes a llevar su amor contigo con esperanza.
También estaremos lanzando grupos virtuales de apoyo para el duelo, donde podrás conectar con otras personas que realmente comprenden tu camino. Los grupos incluyen:
- Pérdida de un hijo adulto.
- Pérdida de un hermano o hermana.
- Todo tipo de pérdidas (cónyuge, padre, madre, hijo, familiar, amigo u otra pérdida significativa).
Ya sea que tu pérdida haya ocurrido recientemente o hace muchos años, sanar no significa dejar atrás a tu ser querido; significa aprender a llevar su amor contigo mientras continúas avanzando.
Para inscribirte en un próximo Intensivo Grieving Forward o para unirte a uno de nuestros grupos virtuales de apoyo al duelo (en inglés y español), llama a Total Health Guidance al 321-332-6984.
Será un honor caminar a tu lado en este proceso.


